martes, 11 de junio de 2019

BESOS




BESOS

 

Te busque en la orilla a solas

esperando la mirada arrebolada

que buscando allí mi boca

se sintiera enamorada.

 

Te busque entre las rocallas

salpicadas de la espuma,

entre las rosas del viento

que ocultaban la penumbra.

 

Te busque por darte un beso,

y entre los dulces abrazos

me dormí entre tus cabellos

dejando a mi mar un lado.

 

Te busque en la orilla a solas,

te busque por darte un beso

y desperté entre tus brazos

susurrándome un te quiero.

 

domingo, 9 de junio de 2019

MI ESTRELLA


MI ESTRELLA

 

Ni lo pensé en su momento y la luna te baje,

la deje junto a la puerta, y en mi pecho la oculte,

ni lo pensé fríamente, oscureciendo la noche,

y así, no te pude ver perdiéndome en un abismo

que ni en mi misma locura sin sentirlo lo pensé.

 

Me equivoque sin saberlo y la luna devolví,

y entonces busque la estrella que te haría palidecer,

surque cielos infinitos y  regrese hasta tus mares,

cansado de buscar luces que eclipsaran mi querer.

 

Cómo nade sin resuello entre olas de algodón,

cómo perdí la brazada  cuando a los cielos llegué

cómo me di cuenta al fin que solo una sola estrella,

en un rojo carmesí, te podría hacer muy feliz…

 

Comprendí que el corazón, entregado entre las olas,

es la estrella mas brillante en el firmamento gris,

engarzado entre dos besos, de oro blanco cual marfil

un regalo, tu tesoro, y a tus plantas, lo ofrecí.

 

 

 

TU SUEÑO






TUS SUEÑOS

 

Son tus desvelos mis sueños,

tu cansancio mi pesar

y el encuentro de tus ojos

abriéndose al despertar,

el camino de esos besos

de la noche en alta mar.

 

Son tus sueños mis desvelos,

es tu paz mi desvelar

ola suave en la orilla,

el eterno crepitar

de las brasas que en la olas

que me elevan a un altar.

 

Son tus sueños mi locura

la calma en mi tempestad,

mezcla de amores prohibidos

y el sentir, tu respirar.

 

 

jueves, 6 de junio de 2019

MIS MARISMAS AZULES


MIS MARISMAS AZULES.
                Siempre, siempre, navegaré por mis marismas azules. Siempre me recogeré en esas acogedoras arenas, las que me vieron crecer. Siempre a su vera, aun sin estar, estaré. Y con los años pasados, con los momentos vividos, con nostalgia mirare esos Rocios ya pasados, y los que no viviré. Aun sin estar, cada año, comienza y se termina allá por pentecostés. Y en su rostro buscaré las respuestas a preguntas que nunca descubriré. Cuanto pude haber llorado al ver renuncias pasadas, caminos abandonados, y lunes sin aquel beso que sobre el hombro noté. Cuanto seguiré llorando, al ver que en Pentecostés, mi cuerpo vuelve a faltarte, aun con el alma a tus pies. Los años siguen pasando, y nunca me acostumbre. Y allá por pentecostés, yo te seguiré extrañando, me perderé en mis marismas, con ellos me encontrare, y sentiré el dulce beso sobre mi hombro otra vez. Siempre será mis Rocíos el verte al amanecer, el despedirme despacio al llegar la noche oscura, y sentir la compañía brindando por los ausentes que te sacan en las andas de nubes y bambalinas. Muchos son los que quisieran, hasta tus plantas llegar, pero los años ya pesan, para otros los trabajos, para algunos evitar, y para otros pereza para poder explicar lo que se siente agarrado a tus rejas de bondad. Pasan los años, Pastora, y no necesito estar, me engaño con mil excusas, pero al final, es verdad, y en tus marismas azules, a las que un día llegaré, se que mi padre te reza y que con el cargaré. Alla por Pentecostés, comienza y termina el año, y aunque mi cuerpo no este, se que mi alma Almonteña buscará ese dulce beso sobre mi hombro otra vez



UNA ORILLA


 
Una orilla
 
Mis olas surcan los cielos,
mis olas, huelen a mar,
mis olas besan tu pelo
mientras la espuma… se va.
 
Mis olas no buscan calma,
su calma surca los cielos,
se hunde al profundo mar
y susurran un te quiero.
 
No busco la marejada
que navego sin remar
al remanso de unas olas
solo buscando la paz.
 
Mis olas buscan la orilla
solo quieren descansar,
cansadas de las mareas
deseando dormitar.
 

EL OLVIDO


 
 

EL OLVIDO
 
Cómo te trata la vida,
los momentos ya pasados,
con el viento se confunden,
enredados en dolores
convertidos en costumbres.
 
No es igual, aunque distinto,
pero el dolor en el pecho,
curiosamente es el mismo,
la misma triste moneda
de un cambio que es un abismo.
 
Y al final, que es lo que queda,
un jardín triste y oscuro,
una veleta sin viento
despliegue de sentimientos
y el corazón, frio y muerto.
 
 

 

 

 

 

 

 

 

lunes, 27 de mayo de 2019

MI JARDIN ENTRE LAS OLAS

Mi jardín entre las olas.
 
Tengo un jardín en las olas,
tengo una rosa de espumas,
tengo una orilla cuajada
de pétalos, caracolas…
 
Tengo un jardín que no cuido
que amanece en la marea,
tengo fragancias y aromas
y en pleamar su candela.
 
Que suerte tengo, Dios mío,
no encontrar quien me quiera
cuando cae la luna llena.
 
Que suerte tengo, Dios mío,
amando una tierna  rosa
y al jardín, entre las olas.
 

 

 

 

 

 

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